La importancia de lo que no se ve

La politización socialista de la educación pública española que excluye toda información liberal y la escasa lectura de los españoles nos condena con difícil remedio.

Los españoles tenemos cualidades pero la tolerancia no nos sobra. Las personas hacemos lo que nos enseñan y pocos son capaces de rectificar inercias, hace falta seguridad, inteligencia y voluntad para ir contra corriente, somos seres de costumbre e imitación y nuestro entorno próximo influye fuertemente. La influencia de contenidos educativos en la posición política del ciudadano se evidencia en el adoctrinamiento separatista, pero también influye lo que dejas de conocer porque se oculta. El PSOE ha gobernado 26 años desde 1980 y ha controlado siempre la educación, el PP priorizaba la economía muy deteriorada por precedentes gobiernos socialistas. Si interrogáramos a los españoles si conocen al escocés universal Adam Smith (AS), creo que incluso en universidades sería desconocido, opinarían que es marca de un whisky. Nadie conoce la existencia de lo que no se nombra, y difícilmente se aprende lo que no se enseña. En mi vida escolar ni en la universidad de estudiante de ciencias se citó al imprescindible AS. Cualquier lector de la Teoría de los Sentimientos Morales, o la Riqueza de las Naciones, simpatizaría con las ideas liberales, se “vacunaría” contra los falacias socialistas. Lástima que tantos españoles se pierdan tanta sabiduría. Instituciones educativas públicas, sin saberlo algunos, propagan la ideología socialista porque el legado liberal de AS es desconocido. La priorización del francés frente al inglés hasta muy tarde, la deficiente enseñanza de idiomas, un profesorado de secundaria convertido en funcionario apenas titulados, seleccionado sin garantías de vocación y mínimos conocimientos, con trabajo vitalicio sin evaluar, ha ocultado el legado liberal de AS por ignorarlo. Si, nos hablaron de la Revolución Francesa, pero nada de las revoluciones inglesas. El legado del Reino Unido ha estado totalmente vetado de la educación. El pragmatismo inglés, el hábito de exigir rendición de cuentas, su atrevimiento sin complejos, su tolerancia nos conviene a todos. La marginación educativa del pensamiento de AS explica que los españoles seamos fáciles de engañar y torpes votando. Las ideas y la moral de AS son el fundamento de la sociedad libre: si nuestra prosperidad es incompatible con la del conjunto debemos ceder, y del capitalismo civilizado: las reformas deben acometerse con cautela y atención al consenso popular. El socialismo sabe que desmonta sus falacias, nunca permitirá su enseñanza, apréndalo por su cuenta, lo agradecerá. La moral socialista considera que la persona es egoísta y que la virtud no está en la libertad individual sino en el poder del Estado que sabe mejor que el propio ciudadano lo que le conviene. Así desaparece el tejido industrial y manufacturero, desincentivar la producción conduce a la pobreza. La moral liberal de AS, cristiana y estoica, confía en el individuo, defiende que la búsqueda del propio interés bajo las reglas de la competencia y redunda en beneficio general porque es útil a los demás, hay un intercambio de satisfacción de necesidades y utilidades, nos obliga a trabajar y servir a la sociedad, produce innovación continua y prosperidad compartida. Es un intercambio ganador-ganador. Solo hay una virtud necesaria socialmente, la justicia. El individuo puede vivir sin benevolencia pero no sin justicia. El tratar a todos por igual beneficia a los más débiles. No hay ganadores y perdedores, el libre mercado regula los precios que recogen toda la información relevante. La prosperidad no es sospechosa de ninguna explotación. El Estado debe intervenir lo mínimo. El objetivo no es redistribuir riqueza, sino generarla. Consumir es cooperar. Estas ideas no se enseñan en España porque los profesores las ignoran, los alumnos aprenden lenguas inútiles, ideología de género, el desapego a la patria, al riesgo. Aumentan funcionarios, paro, deuda, pobreza, impuestos y corrupción. El Reino Unido, país más liberal del mundo enseña el legado de AS, sus universidades atraen estudiantes del mundo entero, las listas electorales ni son cerradas ni bloqueadas, los poderes son independientes, tiene la mitad de políticos per cápita que dimiten a la mínima incorrección, un 20 % menos del PIB de deuda que España, un 12% menos de paro y el ejército más poderoso de Europa. Si los jóvenes españoles conocieran a AS, España resurgiría en solo una generación.

Artículo publicado en Las Provincias

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