Guerras y pacifismos comerciales

El socialismo hace negocio con el pacifismo.

La violencia es el recurso de los débiles atrevidos para cambiar una
situación inasumible. Puede ser provocada por privación de una necesidad o
por temor a perder una situación hegemónica. Las dos situaciones pueden ser
equivalentes porque para una persona la hegemonía puede ser una necesidad.
Los psicópatas ambiciosos de poder son ejemplo de tal patología.
El atrevimiento es muy diferente entre personas, los psicópatas lo llevan de
fábrica y se puede estimular con sustancias como drogas o alcohol. Los
actuales dirigentes de la UE nos meten miedos artificiales a los europeos, con
el cambio climático, las presuntas agresiones a la UE de la Rusia de Putin,
la amenaza de la extrema derecha, etcétera, para justificar que les sigan
votando y no perder su ruinosa dirección, alejada del sentido común.
Todos los países occidentales están muy endeudados, hasta Alemania que
tenía muy restringido el endeudamiento, antes de tomar posesión el nuevo
gobierno, cambió la constitución para endeudarse más. Debieron pensar que
como todos estaban endeudados y había riesgo de mutualizar deuda, pues
ellos también.
Aparte de que todos mienten o callan verdades, hay tres tipos de políticos, los
que siempre arreglan presuntos problemas gastando, como los
socialistas. Un segundo tipo de derrochadores son los que siempre están
pidiendo, como los rectores y los obispos, que obedecen y renuncian a
cualquier principio para obtener recursos. El tercer tipo, los más escasos,
que ante la gravedad de la situación recortan gastos y/o impuestos. Estos
últimos nunca son socialistas, y además son acusados por los socialistas
siempre de beneficiar a los ricos. No conozco ningún “no rico” al que le guste
pagar impuestos. El señor Trump pertenece al tercer tipo, y tiene críticas por
todas partes, por ser patriota, por querer enderezar las cuentas de un gobierno
que tiene una deuda de 33 billones de dólares, y los intereses anuales de la
deuda superan el descomunal presupuesto de defensa de EE. UU.

Hace más de 25 siglos, el historiador y militar griego Tucídides, autor de
Historia de la guerra del Peloponeso, postuló que fue el ascenso comercial
de Atenas y el temor que infundió en Esparta lo que hizo inevitable la guerra. El
estadounidense Graham T. Allison, en varios artículos y algún libro, desde 2012
empleó el término trampa de Tucídides para describir una tendencia hacia la
guerra cuando una potencia emergente desafía el estatus de una potencia
dominante. Esparta lo hizo con Atenas; y Trump esté iniciando la guerra
comercial contra China.
Las guerras cambian, es decir, puede que sea solo comercial en lugar de
militar, o sucesivamente comercial y militar. Incluso Carl von Clausevitz (1780-

1831) dijo que la guerra no es más que la continuación de la política por
otros medios. El presidente estadounidense Biden no se atrevió a iniciar la
guerra con China, pero la deuda que le ha dejado a Trump ha hecho que éste
inicie la guerra contra China, comercial primero, y no creo que pase a la guerra
convencional. A los empresarios no les gustan las guerras.
A todo esto, muchos pacifistas verbales siembran la guerra sin aparentarlo. El
mismo Zapatero, asesor a sueldo de dictadores acaba de escribir un libro
pacifista, cuando siendo presidente entregó el poder al partido de terroristas
vascos que expulsaron atemorizados por amenazas y extorsión a 180.000
familias de Vascongadas, y asesinaron a cientos de compatriotas, hasta
miembros de su partido el PSOE. Es fácil ganar elecciones cuando los que
no te van a votar los has expulsado del censo. Es equivalente a entregar el
poder. Millones de venezolanos emigraron de Venezuela por los métodos de
Maduro. Este dictador, ni expulsando a millones de atemorizados gana las
elecciones, pero entonces adultera el recuento.
Su asesor Zapatero ha declarado en “El País” que no puede denunciar el
fraude de las elecciones de Venezuela porque de hacerlo le impediría
defender los derechos humanos. Ya ven la flexibilidad moral del individuo.
Debe referirse del derecho humano a cobrar. Los marxistas son muy exquisitos,
está mal que la universidad privada cobre por la enseñanza ofrecida, pero
cobrar por asesorar a dictadores es un negocio muy noble. No decir la
verdad de un fraude electoral tampoco, porque si se calla, puede que no maten
a un preso por pensar diferente.
La batalla de los aranceles de Trump es parte de la política de EE. UU.
programada junto con la reducción de gasto publico para sanear la
descomunal deuda y negociar las balanzas comerciales con países. En
solo tres días ha producido una caída en las bolsas de 10 billones de dólares.
Cualquiera que tenga ahorros invertidos lo habrá notado en sus cuentas.
Si no ha vendido activos no hay pérdidas realizadas, pero sí a los
necesitados de vender, o los miedosos, que han debido ser muchos, han sido
víctimas de perder capital.
Muchos europeos desprecian a Trump, y tienen su opinión, pero solo sus
electores tienen derecho si no hiciese lo que prometió. Reducir gasto superfluo
y forzar a negociar las balanzas comerciales a los países es una estrategia
poco versallesca pero eficaz. Reducir deuda bajando impuestos, reduciendo el
déficit comercial, y haciendo volver a empresas americanas que externalizaron
la producción en otros países con mano de obra más barata y no tributaban en
EE. UU., y atraer empresas europeas a producir en EE. UU. pagando
menos impuestos y menores costes energéticos, para dar empleo a los
estadounidenses, aunque aumente algo la inflación, es bastante loable en mi
opinión.
Trump tiene un plan para rebajar deuda y mejorar balanza comercial, y
consiste en devaluar el dólar y bajar tipos, así le costará menos pagar la deuda,
exportará más y rebajará deuda.

La pasada globalización le ha venido muy bien a China y ha exportado
desempleo en todas partes, también en la UE. Ha destrozado el tejido
productivo en la UE, sin energía barata, absurdas medidas ecologistas e
inmigración desbocada, busca políticas absurdas de decrecimiento y
destrucción del sector primario, que solo se explica por el soborno de sus
dirigentes.
Millones de víctimas económicas en todo el mundo inversor/ahorrador tal vez
sean identificables. ¿Cuántas víctimas económicas ha producida China en
occidente con la globalización? Millones de desempleados en Occidente es
el efecto de la globalización, que con la guerra comercial planteada por Trump
a China debería perjudicar a China. La UE lo tiene mal alineándose con China.
El consumo interno en China ha bajado y los problemas inmobiliarios de
Evergrande no se han resuelto. Con la guerra comercial su situación va a
empeorar.
No se cuál será el desenlace de esta guerra comercial entre EE. UU. y China,
pero la UE lo tiene mal, y alinearse con un bando en una guerra tiene el riesgo
de que el vencedor sea el otro rival. La deuda de la UE, incluida Alemania,
no para de crecer, la energía cara resta competitividad, el sentido común
tendrá que volver cuanto antes. Los presagios no son buenos porque los
dirigentes de la UE han perdido el sentido común y sueñan con el
autoritarismo chino del control de la población, la libertad de expresión, y
ahora asustan a su juventud sin futuro a que vayan preparándose para la
guerra.

Alinearse con China en la guerra comercial es la estrategia más torpe y el
peor antecedente para mantener a EE. UU. como mejor aliado en la OTAN
y confirma la inexplicable sumisión a China. La actitud de Sánchez de ir a
China en plena guerra comercial es la peor de las posibles y la promesa de
preparar ayudas a los sectores afectados es el típico error socialista de resolver
los problemas con promesas de ayudas, y además falso porque nunca ayuda al
sector privado. Pueden estar listos los afectados con Sánchez.
La profecía de Tucídides se va cumpliendo con Trump, pero aquel no
anticipaba quien sería el vencedor. En la guerra del Peloponeso venció
Esparta, que tenía la hegemonía militar. Por el bien de Occidente, la libertad
saldría ganando si la guerra comercial no la gana China. La globalización ha
beneficiado a la dictadura china y perjudicado a Occidente. Ojalá lleguen a
algún acuerdo.

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