Socialismo y desorden social

El Gobierno Sánchez continúa el deterioro democrático iniciado por Zapatero

Desde Zapatero los socialistas aciertan poco, cuando corrigen. Con Sánchez, no hay transparencia; vulneran la división de poderes; tapan fracasos, inventan éxitos; nos endeudan derrochando; frenan la economía doméstica y empresarial con altos impuestos y costes energéticos; la clase media desaparece, las colas del hambre crecen; se viola la propiedad privada impunemente; ausencia general de certidumbre; desaprovechamiento de la cooperación público-privada; discriminación legal del hombre en favor de la mujer; las jóvenes parejas españolas sustituyen hijos por mascotas; las pensiones se financian con deuda; la propaganda asfixia. Disimulan el fracaso escolar permitiendo superar curso con suspensos, el paro se camufla con ERTES, los muertos oficiales de la pandemia se falsean. La CEOE no representa a los pequeños empresarios, ni sindicatos a los empleados privados, viven bien del presupuesto. El nivel de universidades públicas baja sin freno, la investigación deviene desechable evaluada por métricas que estimulan mediocridad y picaresca productiva, la promoción fraudulenta. El Gobierno indulta criminales separatistas, ningunea al Tribunal Supremo, califica de venganza la aplicación de la ley, revancha a su cumplimiento. Confunde la utilidad pública con su interés particular apelando a la concordia cuando no hace mas que enfrentar a los españoles y acusa de ultraderecha a quien no cede (características totalitarias). Las relaciones exteriores avergüenzan: Marruecos nos invade, humilla y extorsiona; en Colombia se derriban bustos de Colón e Isabel la Católica, nadie nos respeta. Sin poder militar, económicamente arruinados, un Gobierno que rompe su país se considera traidor. Zapatero defiende narco-dictaduras y ofende a EEUU, el Gobierno provoca escándalo “Delcy” en Barajas, deja escapar al “Pollo Carvajal” reclamado por EEUU, presidentes norteamericanos nos desprecian. Gobiernos anti-patrióticos son marginados internacionalmente por incomprensibles. La imagen exterior perjudica la actividad externa de empresas españolas y de las inversiones extranjeras aquí, con Gobiernos impredecibles. La mala imagen exterior produce miseria interna. Cada voto socialista es un martillo rompiendo España.

Por inespecífica, la evaluación para acceder a la universidad (EvAU) desorienta al alumno al elegir el bachillerato, toma itinerario fácil, obtiene nota inflada para la titulación y luego entiende poco de asignaturas específicas desde el primer día en la universidad, cada año lo compruebo. Profesores de secundaria preparan a los alumnos para EvAU en lugar de enseñar lo que deben. Se deberían proponer pruebas alternativas de acceso sin nota previa, atendiendo a grandes áreas temáticas: Ciencias, Humanidades, Salud. El número de plazas públicas debería ser limitado por el Gobierno autonómico, de acuerdo a demandas laborales porque el 80% del coste se financia con impuestos, para que accedan los mejores. Los demás si quieren universidad que la paguen, no es bien esencial. En países ricos los alumnos se endeudan para pagársela, lo regalado no se aprecia. Mi sugerencia no implica quebrar la igualdad de oportunidades, sino limitar anhelos insatisfechos, frustraciones, y derroche público. El alumno, engañado cree que con un título se ganará la vida, se equivoca, en España los títulos públicos valen cada vez menos, porque sobran muchos titulados y la iniciativa privada está obstruida y emplea poco por excesiva carga impositiva. Faltan fresadores, albañiles, fontaneros,… bien formados. Excesivos egresados frustrados malviven o emigran, importamos bienes baratos (paro interno) y exportamos carísimos titulados gratis. Gastamos lo que no tenemos en miles de menas de otras culturas sin plan de formación.

La psicología social enseña el llamado sesgo de simplificación, que permite concretar en una pregunta sencilla equivalente una cuestión compleja para saber qué piensa el interrogado. El Gobierno Puig apoya los indultos separatistas, ¡cómo no!, practica separatismo con bandera prestada, subalternos de ERC. La ley que exige el conocimiento del catalán para ser funcionario de la Generalitat, los delata. La pregunta equivalente para saber si un joven apoya o no al Gobierno, es conocer su patriotismo, de ahí la pregunta de la EvAU, ¿qué significa para usted ser patriota? Si el alumno tiene una opinión positiva del patriotismo no les votará; si es negativa seguramente. Los serviles organizadores sabrán qué vota, quién y en qué colegio estudia cada alumno. Las terminales docentes del Gobierno valenciano utilizan la EvAU como experimento social. Profesores y estudiantes han sido utilizados como cobayas de un abuso contra la intimidad.

Artículo publicado en Las Provincias

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