La España que dejó Franco, y la que debería dejar Sánchez

Generación de ingratos que traicionan a sus hijos.

Se habló mucho de las excelencias de la transición española, de lo bien que transitamos de una dictadura a una democracia, dicen.  Mayor milagro me parece a mi, levantar un país arruinado después de la guerra civil y crear las condiciones para el resurgimiento económico  español de los 1960-70. De esto último nadie habla, porque los intelectuales han desaparecido, refugiados en los pesebres de universidades y medios de comunicación subvencionados y dependientes del Gobierno. La propaganda mediática separatista/comunista y los partidos correspondientes, no paran de cacarear del peligro de VOX, de perder derechos sociales y regresar al tenebroso pasado. Veamos cómo dejó España Franco y cómo estamos ahora. Porque el tenebroso pasado sólo debe ser para ellos, separatistas y comunistas. En España no se persigue a los homosexuales, ni VOX lo reclama.

Negar la propaganda pública y la ostentación pública LGTBI no es recortar ningún derecho. En Rusia y Cuba, sí se persigue a los homosexuales. 

Recuerdo de niño, a mis 10 años, hacia 1966, cuando llegaban inmigrantes a Valencia procedentes del sur-oeste de España principalmente, buscando trabajo, y mi padre me ordenaba que los acompañara a empresas donde encontrarían trabajo. No había paro porque producíamos de todo, y la gente tenía ganas de trabajar. Los niños de familias de clase media estudiaban con ganas y su capacidad, se conseguían becas, para lo que había que sacar media de notable, y llegaban a la universidad, que no me pareció muy buena cuando llegué en 1973, había huelgas frecuentes en 1975, cuando Franco agonizaba, y todo estaba revuelto, con ETA asesinando. 

Lo que si era bueno era el capital humano, los estudiantes estudiaban, habituados a un sistema educativo exigente, con las reválidas del bachiller elemental y superior, que sólo de contárselo a los estudiantes de ahora se desmayarían.  No se quien tomaba las decisiones, si era el mismo Franco o sus asesores, pero fue un auténtico milagro económico como dejó España en 1975.

Ya se que no está de moda decir la verdad, sino ser progre, moderado y obediente. Para leer a estos mejor sálganse de este blog donde se habla de verdades que no se dicen. Es falso que la verdad sólo la dicen los niños, los borrachos y los locos. Si prestan atención, los abuelos y abuelas también las dicen. Yo no lo soy, pero podría.

Para empezar, la transición española, no pasó de una dictadura a una democracia, sino que transitó a una partidocracia (oligarquía de caudillos de partidos), donde la ley electoral y de partidos, permite que llegue a la Presidencia del Gobierno, un matón, un psicópata, un mentiroso, o incluso a un poseedor de las tres características en uno solo. No hay filtros que lo impidan, y los representantes elegidos en listas cerradas y bloqueadas por los caudillos, están alejadas del ciudadano y no nos representan. Esa es la democracia que dicen que tenemos. 

La legislación alemana impide partidos comunistas; la francesa partidos separatistas. En esos países serios ni se disculpa la secesión ni la malversación, ni se indultan a delincuentes contra la unidad del Estado. Como podemos comprobar hoy, la constitución del 1978 no evita que Gobiernos electos pudiesen quebrar la división de poderes, la igualdad ante la ley, o el respeto de la propiedad privada. Tampoco favorecen la igualdad territorial y además permite gobiernos traidores contra España. Así que la transición no fue tan maravillosa. 

Claro que podría haber sido de otra manera si los dos grandes partidos hubiesen cooperado, pero no lo hicieron, prefirieron alternarse en el poder pagando chantajes a los partidos nacionalistas, premiados con su participación de escaños en el Congreso de diputados. Con terrorismo los vascos expulsaron bajo amenazas y tiros a 200.000 habitantes que no votaban nacionalista y tuvieron que emigrar para que no les asesinaran o extorsionaran.

Eso si que era un pasado tenebroso, refugiados políticos dentro del propio país, por obra de separatistas con bombas y pistola. Si expulsas a los que no te votan, ganar elecciones es fácil. A los gobernantes catalanes se les consintió la corrupción y el adoctrinamiento anti-español en toda Cataluña. Los gobernantes traidores y los que les votan pueden llevarnos a otra guerra entre españoles, el hambre llegará antes. 

El ejército, desarmado y maniatado, parece que ni nos puede defender de enemigos interiores ni exteriores. La guardia civil ha sido expulsada de las zonas separatistas consolidadas (Baleares y Comunidad Valencia son separatistas emergentes). Ya vimos en plena pandemia al general Santiago, confesar en televisión a quién y como sirven los mandos que han puesto los socialistas en la Guardia Civil, no a los españoles, sino al Gobierno.  Excepción o norma, no lo se, pero los ceses ilegales de Marlaska a otros oficiales de la Guardia Civil, que no obedecen al Gobierno sino a la legalidad, pintan muy mal. 

Una vez visto que la transición española no es tan milagrosa, veamos por qué lo fue el último tercio del mandato de Franco, del 1962 al 1975. La convergencia de buen gobierno, con ministros que entendían de su negociado (no como ahora que hay iletrados y analfabetos en el Consejo de Ministros) y condiciones virtuosas permitió que floreciese un capitalismo auténtico: laboriosidad; buena educación; impuestos bajos, religiosidad, austeridad, honestidad y ahorro.

El socialismo tergiversa la realidad para engañar a los votantes, con éxito comprobable.

Los contenidos del sistema educativo público excluyen todo contenido liberal, produciendo visiones socialistas del mundo. El capitalismo auténtico es un sistema de valores que es contra-intuitivo, hay que esforzarse para lograrlo y mantenerlo y se basa en el ahorro (gastar menos que lo que se ingresa) e invertirlo continuamente.  Necesita orden, laboriosidad, seguridad jurídica, impuestos bajos que favorece el comercio, el libre intercambio de bienes y servicios, a precio pactado, en beneficio mutuo. No hay ganadores ni perdedores, porque el precio está acordado. Si es demasiado alto para el comprador, no se compra. El vendedor tiene que espabilar porque si no, se arruina. 

Hace falta honestidad, decir siempre la verdad, para que haya confianza en el intercambio comercial, cumplir cada contrato no escrito que es toda relación comercial. Un mentiroso puede ser Presidente del Gobierno, pero no puede ser comerciante, no tendría clientes, porque no se fiarían de un mentiroso. Hace falta austeridad y capacidad de auto-contención del gasto superfluo, para ahorrar en lugar de derrochar, e invertirlo. La disciplina y la religiosidad ayudan en estos fines.

Ni la propiedad es un robo, ni el empresario o comerciante autónomo es un ladrón o un explotador, eso son estigmas socialistas falsos basados en la envidia y el resentimiento. Es mas maldad que ignorancia, los ignorantes son los que les votan. Cuanto más sector público hay mayor corrupción, más impuestos y más burocracia. Todo ello reduce el sector privado, que no sobrevive a la presión fiscal, y por tanto reduce la recaudación. Cada vez el país es más comunista al aumentar el sector público. 

Los impuestos eran muy bajos en tiempos de Franco, no había IRPF, teníamos Seguridad Social, compartida con la privada, y a pesar de tener nacionalizados bastantes servicios energéticos y de telefonía, buenos profesores y educación exigente. La gente se esforzaba trabajando y estudiando. En 1975 teníamos un empleado público por cada 51 habitantes. Hoy tenemos un empleado público por cada 14 habitantes, más del triple de gasto público.  No teníamos deuda y hoy cada español debe más de 32.000 euros per cápita, cuando la renta media es de 28.000, por cierto estancada desde que el PSOE se hizo comunista/separatista con Zapatero. 

¿Qué derechos sociales no teníamos en 1975 que tengamos ahora?  

Que se perseguían a los comunistas y separatistas, hoy se hace en Alemania y Francia, y no les va mal. Hoy se persiguen a los liberales en España, solo que ponen un trapo cuando te golpean para que haya menos sangre.

¿Funciona mejor España hoy? ¿Tenemos más libertad? No se usted, pero yo sentía más libertad en tiempos de Franco (posteriores a 1960) que ahora. Será porque me dedicaba a estudiar y a trabajar. Hoy me persiguen por opinar en la universidad socialista que padecemos, y Hacienda no me deja respirar. Todavía no encierran al disidente, ni lo matan, pero déjenles mandar mas tiempo a los comunistas y verán. 

Muchos de mis compañeros de instituto y facultad, se aprovecharon del sistema de becas de Franco, eran tan estudiosos y libres como yo, eran obedientes con Franco y ahora también obedientes con los comunistas y separatistas, son “progres” y votan a los que nos gobiernan, porque no quieren regresar al “túnel tenebroso” que les permitió vivir mejor que probablemente nunca nadie vivirá en España. Dicen que temen perder derechos sociales si gobierna el PP con VOX. Lo que deberían pensar es en la España que les dejan a sus hijos y nietos. Después que vayan ante un espejo, mírense, pregunten a quién ven, si traiciona a sus hijos y a su país votando lo que votan.  

Las condiciones virtuosas que se cumplían en la parte final del mandato de Franco, lograron  el despegue económico de España, que suministró unas condiciones económicas envidiables, y envidiadas en todo el mundo, con una amplísima clase media, sin paro, y de las que nos hemos aprovechado la generación BB que en los próximos 5 años se jubilará, y que hemos vivido probablemente como nunca vivirá en España otra generación. 

Lo contrario de las virtudes del capitalismo virtuoso es el comunismo, que es a dónde va España desde que llegaron Zapatero y Sánchez. Cada vez más sector público, lo que implica impuestos altos, deuda, pago de intereses, poca inversión, reducción de la actividad privada y el comercio porque no soportan la presión fiscal. Al final precariedad generalizada, perdida de libertad, inseguridad jurídica, vulneración de la propiedad privada, reducción de la clase media, de la natalidad, …, pobreza, hambre,…  Miren los ejemplos de países muy ricos en tiempos de Franco, como Argentina o Venezuela, y donde están ahora. ¿Entienden ya por qué?.

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