El invisible mal de Occidente

La utilización de los pobres

La decadencia de Occidente es principalmente espiritual. Desde hace dos
décadas los líderes espirituales (obispos) y materiales (gobernantes) han
arruinado a Europa. Muchas víctimas espirituales también lo son materiales o
económicas. Hay colas del hambre material, pero no hay colas del hambre
espiritual, sin embargo, cada día 12 españoles se suicidan. ¿Quién defiende a
los pobres espirituales? Deberían llenar las iglesias, y no lo hacen.
Hasta que un hecho no se le nombra parece que no existe. ¿Qué es un
pobre espiritual? El Papa habla de los pobres, y los socialistas también.
¿Hablan de los mismos? Sus dioses son distintos, pero no lo saben, tal vez
no se sepa. Vale la pena aclararlo. Lo peor que le puede pasar al militante de
una causa espiritual, es que tus adversarios te alaben cuando dejas de serlo.
Socialistas, comunistas y socialdemócratas dicen que el Papa Francisco fue un
gran Papa. Yo en cambio creo que vivió confundido.
La Iglesia tiene adversarios, pero depende del Papa su buena identificación,
Francisco no se enteró. El principal mal de Occidente y de la Iglesia es la
sustitución de Dios por el Estado sin patria. La búsqueda de que toda
actividad sea pública, eliminando el sector privado, y con él toda
espiritualidad. Los defensores de la espiritualidad en España., la Conferencia
Episcopal española CEE, se han rendido al Estado por recursos, a pesar de las
continuas agresiones de los Gobiernos Sánchez. Merecerían ser expulsados
del templo por comerciar con las almas.
Es señal inequívoca de que has hecho mal tu tarea, si militas en una causa
cultural, y tus adversarios te alaban públicamente, porque no disponiendo de
misericordia, tampoco cabe ninguna cortesía, que nunca pasaría del silencio. Si
los comunistas del Gobierno, Despeinado Bolaños y Modelos Diaz te alaban,
es que has sido un defensor de causas comunistas. Nadie ayuda a los
pobres si lo que hace es que aumenten. La pobreza material la entiende
todo el mundo, a pesar de lo relativo de su definición.
El pobre es quien no tiene libertad individual, ya sea material o espiritual.
Tener libertad material o económica significa “poder elegir
responsablemente”, lo que implica poder pagar facturas, comer
razonablemente bien, poder usar tiempo libre. Obviamente esto significa una
traducción económica. Libertad espiritual significa “poder elegir que decidir,
pensar o creer” sobre cualquier tema relevante, no ser adoctrinado, poder
disentir. Supongamos que rico es lo contrario de pobre. Haber tenido la
experiencia de pobreza material es útil en la formación de la persona. Ser
pobre material ayuda a conocer de primera mano el valor de las cosas, la
importancia de compartir, de no derrochar, de ahorrar, de esforzarse.
No hay nada indigno en ser pobre material, digo más, sería bueno que
todos pasáramos por una época de pobreza. Llegamos al mundo de manera
aleatoria, nadie elige a sus padres, así que en principio nadie debería tener

nada en contra la pobreza. Otro asunto es la pobreza perpetua. El lugar
también influye, el entorno social favorece de manera diferente. Imagine un
niño que nazca en Nicaragua o Corea del Norte, sus escasas posibilidades de
libertad, pero estamos hablando de Occidente.
Ambas pobrezas, el material y la espiritual habría que intentar reducirlas.
Hay ricos materiales que son pobres espirituales; pobres materiales y
espirituales; ricos espirituales pobres materiales; y ricos espirituales y
materiales. No se distingue entre la pobreza, sobreentiende que siempre
se habla de lo material, porque Occidente no piensa en la espiritualidad. Y
es difícil, por la exclusión de la espiritualidad del sistema educativo público.
Ambas pobrezas están conectadas por la propiedad privada, que es la
proyección económica de la libertad. El socialismo anti-patriótico, es una
apropiación y secularización del cristianismo, donde Dios es sustituido
por el Estado, que no por la Patria, y es una diferencia esencial. El falso
Dios del Estado tiene falsos sacerdotes y monaguillos: funcionarios,
sindicalistas, gestores públicos.
El socialismo antipatriótico antimoral español actual, el que vivimos en
España desde 2004, cuando Zapatero sacó al PSOE de la socialdemocracia. A
partir de entonces, cualquier alianza es buena si se consigue el poder. El
socialismo español actual y el exportado por el grupo de Puebla, es
antipatriótico, abstracto, sin atisbos de tradición alguna, porque éste
siempre podría cuestionar el poder absoluto que ambicionan los
autoritarios. La UE aplica la agenda ecologista que vende la idea de que no
tendremos nada y seremos felices. Eso es una gran mentira, no hay
libertad sin propiedad.
En 2015, el Papa Francisco escribió “Laudatio Si”, documento sobre la
necesidad de afrontar los peligros y desafíos del cambio climático y
reducir el consumo de combustibles fósiles. Esto supone una alineación
con la agenda globalista “sandia” de restricción de la agricultura de la UE.
No parece que se trate de un tema muy evangélico y desde luego la
dichosa agenda no solo nos ha empobrecido materialmente, sino que nos
ha limitado todo el sector primario, el industrial, multiplicado impuestos y
reduciendo la competitividad de las empresas europeas y el consiguiente
desempleo.
Un Papa cualquiera es una pieza esencial y potencial para reducir la
pobreza espiritual, y de aquí también la pobreza material. Si en lugar del
discurso papal de Francisco, se enviara el mensaje siguiente: Un pobre
material no es un buen cristiano si no intenta hacer lo posible para salir
de la pobreza; un rico material no es un buen cristiano, si no hace lo
posible porque haya menos pobres materiales. Este mensaje motiva al
esfuerzo y a salir de la pobreza material sin rendirse al dios Estado. Según
me advirtió mi amigo David Vera, este mensaje tendría raíz evangélica., en el
contexto de la Biblia, en 2 Tesalonicenses 3.10., donde el apóstol San
Pablo ordena a los creyentes de Tesalónica que aquellos que no trabajan,
tampoco deberían comer. No se puede defender a los pobres materiales
sin libertad espiritual, porque ésta es esencial a la condición occidental.

El Papa que necesitamos no puede confundir ambos tipos de pobreza porque
haciéndolo permite que los socialismos antipatrióticos se apropien del
mensaje cristiano, sin tradición, sin patria, sin familia, sin espiritualidad, sin
oración. El dios Estado no suministra libertad.
El Papa Francisco no distinguía entre ambos tipos de pobreza, por eso
parecía comunista, y por eso se encontraba a gusto con los socialistas y
parecía detestar a los que no lo eran. Francisco no se enteró de lo que
pasaba, miraba con unas lentes equivocadas desde hacía mucho. Las dos
pobrezas, la espiritual y material están relacionadas por la propiedad
privada. No puede haber libertad espiritual sin propiedad privada.
Suponga por un momento que todas las propiedades fuesen públicas.
Entonces no nos podríamos reunir para hablar, jugar al tenis, para rezar,
representar el teatro que quisiéramos. ¿Por qué? Porque necesitamos un
local, un mínimo de condiciones y propiedades materiales son
necesarias. Tendríamos que pedir permiso al Estado, que no te lo dará. No
hay libertad espiritual sin libertad material, sin propiedad privada.
Citemos un ejemplo. Salvador Allende (1908-1973) nacionalizó todas las
empresas papeleras. Cualquier periódico necesitaba el permiso del Estado
para existir, no podía haber medios de comunicación que lo criticara. No había
libertad en Chile. Así que la propiedad privada es esencial para que haya
libertad espiritual. El Papa Francisco se equivocó apoyando a políticos
que no respetan la propiedad privada. Por eso todos los socialistas y
comunistas, hablan bien de Francisco. Apoyando a los que los que nos
empobrecen a todos no defiendes a ningún pobre. Es muy importante que
el Papa reduzca la pobreza espiritual, la única a su alcance. Aunque no sea
tarea fácil puede influir en educar espiritualmente a la población católica, y
desde luego no apoyar a tiranos, comunistas y anticatólicos en general. El
Papa Francisco y obispos de la Conferencia Episcopal Española dicen
ambigüedades como que la Iglesia está con los pobres, o con los inmigrantes
irregulares, o a favor de las medidas contra el cambio climático. ¿A quién votan
los miles de inmigrantes regularizados cuando pasan a legales en las
elecciones municipales?

Estar con los pobres significa favorecer que desaparezca la pobreza, las dos,
espiritual y material. La mentira continua de un Gobierno que derrocha y
nos endeuda, que acosa y saquea a los católicos que quieren llevar a sus
hijos a la educación religiosa, o simplemente privada, que quiere cambiar
la significación del Valle de los Caídos, o que ataca la libertad de
expresión al interpretar la historia como considere oportuno, no respeta
la libertad de creyentes practicantes y culturales. Si no se respeta la
libertad, se favorece la pobreza espiritual. no se lucha contra ella, y se camina
por el camino contrario. Y por eso la gente deja de creer y practicar un mensaje
católico, que culturalmente todos éramos por las tradiciones que hemos vivido
siempre iban en esa dirección.

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