La ley de Herodes de la burocracia universitaria

La universidad en manos de burócratas

Lo más maravilloso y lo más criminal es posible en la persona humana,
piénsese en un misionero o un dictador sanguinario. Lo contra intuitivo
tarda en comprenderse, a pesar de evidencias diarias: se subestima lo que
abunda, aunque sea excelente, ya sean naranjas en Valencia, o café en
Colombia. Si el vecino más rico consume un producto, quieren imitarle, aunque
no sepan si es mejor que lo que tu consumes. Hace años para consumir una
naranja en Londres, o Nueva York, te las vendían por unidades, te llevabas las
manos a la cabeza del precio, y constatabas la estupidez de no consumirlas en
casa. Hoy, las compras en Valencia por peso y te cuestan lo que hace unos
años te costaban por piezas en Londres. Lo mismo con toda la fruta, porque
con las regulaciones de la UE, hacen la vida imposible a los agricultores. La
precariedad creciente, está haciendo que para muchos españoles comer fruta
fresca sea casi un producto de lujo.
A los humanos en general, lo psicológico nos cuesta mucho más entender, que
lo físico. Aun así, los fisioterapeutas entienden bien que el dolor en una parte
del cuerpo puede originarse en otra distinta. Los médicos detectan que un pie
hinchado puede deberse a un problema de corazón, supongo de mala
circulación sanguínea. El precio de un bien se debe más al deseo de poseerlo
que al coste de los materiales de producción. Este simple contra intuitivo hecho
llevó a los errores económicos del marxismo, a la incomprensión generalizada
del capitalismo auténtico. La aplicación práctica de este error en la URSS
causó millones de muertos.
La geopolítica también es contra intuitiva. Algún lector se habrá preguntado,
¿por qué EE. UU ataca a Irán y no lo hace en Venezuela, que es una dictadura
con robo electoral flagrante, causante del exilio de siete millones de
venezolanos. Bueno se podrán encontrar muchas razones, y Maduro estará un
poco más preocupado que antes del ataque a Irán. La lógica de que Irán es
una dictadura no es el motivo, que produce petróleo tampoco, tal vez que es
una amenaza existencial para Israel. Los intereses y prioridades no son
siempre previsibles. La verdad profunda está lejos de la apariencia.
El socialismo se aprovecha de esta torpeza de comprensión de lo
contraintuitivo
para engañar a las personas con sus “teorías sociales” que en resumen
explican lo contrario intuitivo, no como hacía Adam Smith, refiriéndose a la
“mano invisible”. No, los socialistas explican lo contra intuitivo, inventando
ganadores y perdedores, son falacias de “suma cero” que es más explicable
parar la persona poco cultivada, que no se explica las cosas contra intuitivas.
Se inventan víctimas y verdugos o explotadores, de modo que es buena
coartada para justificar la existencia de ficticias víctimas. Los humanos
tendemos a echarle la culpa de nuestros males a los demás, sobre todo si
les priva de una educación plural, y de la religión. Siempre ha habido
pobres, homosexuales, prostitución, crímenes contra mujeres y
envenenamientos contra hombres. La civilización “suaviza” las diferencias
sociales, pero siempre han existido. No es culpa de nadie nacer pobre, pero

si puede serlo morir pobre. El socialismo quiere acabar con los ricos, cuando
lo que conviene es acabar con los pobres.
Si hay pobres no es porque hay explotadores que se enriquecen con el trabajo
de los obreros. Si hay crímenes contra mujeres, no es porque el hombre es
machista por naturaleza y agrede a la mujer. La propiedad privada no es el mal
que permite que haya ricos, así que no hay que eliminarla, si se elimina, lo que
desaparece es la libertad. Otro hecho contra intuitivo, pero observable, es
como se hace menos con más, o más con menos, dos formas de ver el mismo
problema. Todos nos preguntamos a diario, cómo con tanto funcionario no
funciona casi nada en España. ¿Qué hace tanto funcionario? El problema de
no eliminar lo que sobra es mucho más que el derroche de gasto, que es muy
grave, por la deuda, los impuestos que implican y la pérdida de actividad
privada. Es que se funciona peor por la gestión burocrática. Ahora daré
ejemplos.
En la universidad que después de 47 años es lo que más conozco es un medio
donde se ven todos los defectos, aunque hay que ser observador y disidente
para verlos, y no ser un cobarde para contarlo. Si no eres valiente a los sesenta
ya no lo serás nunca. La burocracia es un sistema de gestión que se basa
en la desconfianza de todos, para evitar que no haya uno que se salte una
regla. La consecuencia es la multiplicación de actos, tiempo, personas,
superfluos, el consiguiente mal humor de todos, la creación de conflictos
innecesarios, la bajada de productividad de todos, el encarecimiento de todo y
el empeoramiento de la organización. ¿Le parece muy abstracto? Bajemos al
detalle para que se entienda. Hasta hace dos semanas, cuando un profesor
compraba, por ejemplo, unos libros, previamente tenía que presentar un
presupuesto de una empresa autorizada por la universidad previamente. Hace
años que usted no puede comprarlos ni donde quiera, ni donde valga más
barato, tiene que estar registrado y autorizado por la universidad. La factura
pone el nombre de la empresa y el CIF de ésta. Con la llegada de los
separatismos, y no hablo de Vascongadas o Cataluña, sino de la Comunidad
valenciana, y de la universidad que antes no era socialista, nacionalista,
poligénero y ahora es todo lo contrario. Culpables los tres últimos rectores,
J. Juliá, F. Mora, y el actual J. Capilla.
En las zonas separatistas de España, se multa a las empresas si el rotulo
está en castellano y no en la lengua autonómica. Se vigila y castiga a los
niños que hablan en castellano en los recreos. Los rectores llevan décadas
arrodillados a los gerentes, que son los jefes del personal administrativo, y de
sus votos, junto con los sindicatos. Alguien separatista cercano al gerente se
acaba de inventar una nueva norma, que, para más inri, unos la aplican y
otros no, o todavía no. La novedad es para pagar una factura debe poner el
nombre de la universidad en valenciano, con la amenaza de que no se
pagará si pone el nombre de la universidad en castellano. Esa amenaza
implica que la empresa proveedora tiene que poner el nombre de la
universidad “correctamente”, es decir, en valenciano. Como tienen el
doble de administrativos de los que necesitan, creen que a las empresas
privadas proveedoras les pasa lo mismo, e imponen su norma autoritaria e
ideológica. Los obedientes obedecen sin rechistar, pero a los que no, nos

fastidian, nos hacen perder el tiempo, a veces pagar más y tener peor servicio.
¿Creen ustedes que si el personal administrativo estuviese ajustado a las
necesidades se ocuparían de imponer estas arbitrariedades? ¿Entiende el
lector, cómo más administrativo implica peor servicio? Y no es la única
novedad, con las guías docentes de las asignaturas pasan otras
aberraciones.
Cada día el profesor hace más trabajo de administrativo, además de
enseñar e investigar, pero no disminuyen los administrativos, y nos imponen
faenas burocráticas. No crean que los requerimientos burocráticos los
hacen ellos, se lo imponen al profesor, “teletrabajando”, para que el
proveedor cumpla absurdas imposiciones burocráticas; y si no lo haces, te
aplican la ley de Herodes: “te chingas o te jodes”. Lea la novela del escritor
mexicano J. Ibargüengoitia, “la ley de Herodes”, o vea la divertidísima
película con el mismo nombre, dirigida por Luis Estrada, sobre la corrupción
del poder en una dictadura camuflada.
Las indemnizaciones por desplazamientos en comisiones de servicios, el coste
de las dietas y alojamientos en desplazamientos del PDI por razones de
servicio, hace 27 años que no se actualizan. El rector no reclama en las
reuniones de la CRUE, porque claro, es un tema tan poco ideológico, que no
luce. Los rectorados tienen tratamiento especial para sus desplazamientos.
Imagine el coste de la alimentación y alojamiento en un hotel de una ciudad
importante hace 27 años y el actual. La diferencia, la paga de su bolsillo el
comisionado. Los administrativos aplican la ley de Herodes al PDI,
consentidos por rector y gerente.
¿Por qué ocurre? Por la politización y la compra del voto administrativo, un
cuerpo que con la digitalización y la inteligencia artificial sobra en su
mitad. Entre los funcionarios también inventan clases. Igual que el socialismo
divide a la población en ricos y pobres; machistas y hembras, poligénero y bi-
género, nos han enfrentado al PDI, que somos gente que en general cobra
más, tienen oposiciones más fáciles (dicen los administrativos), viajan, tienen
horarios confortables, más vacaciones. Los administrativos se consideran clase
marginada, y claro tienen que “igualar” al empleado público. Una parte del
sector administrativo no trabaja para servir al PDI, sino para fastidiarlo, con
el amparo de sus jefes, el gerente, que así se asegura que votarán al rector,
que asiente y se congracia con la izquierda separatista. Tenemos parte del
sector administrativo contra el PDI. ¿Qué parte del sector administrativo? El
más ideologizado, bien sea por la vía nacionalista separatista de Compromís o
la socialista comunista, y es aleatorio, el fastidio es aleatorio. Este desbarajuste
administrativo padecemos.

1 comentarios en «La ley de Herodes de la burocracia universitaria»

  1. Quan Lucas toca el tema de l’Universitat Espanyola és quan més m’agrada lo que diu: «buròcrata contra servidor públic», sempre guanya el buròcrata en l’Universitat.

    Enhorabona una atra vegà, Lucas.

    Joan Carles Micó

    Responder

Deja un comentario