Evaluaciones que devalúan, derrochan y enferman

La evaluación cuantitativa solo es aplicable a actividades mecánicas.


Conversaciones del Cabañal. Profesores universitarios comentan la actualidad

en la bodega El Cabañal. 

G: Por fin pasó el eclipse solar, ¿qué habéis leído esta semana?

L: Me preocupan los eclipses que nadie ve. Los dirigentes no quieren críticas, las quieren callar, incluso legislan y llaman bulos lo que no les conviene. ¿Sabéis lo que decía Heráclito de Éfeso hace 26 siglos? Dijo: Aquello que se opone produce beneficio. Sin embargo, en España al crítico, al disidente, si pudieran lo colgarían.

A: Se atribuye a un jesuita, un dogma que ha causado y causa mucho daño en el sector público. Reza así, “lo que no se evalúa se devalúa”. Este pensamiento ha causado mucho mal porque falta un adjetivo, debería ser: Lo que no se evalúa bien, se devalúa. 

G: ¿Y qué es una buena evaluación?

L: Depende, pero hay una ley enunciada por el sociólogo norteamericano Donald T. Campbell en 1975, que dice que las personas u organizaciones de personas nunca deben evaluarse por cantidades porque degeneran y producen resultados contrarios a los deseados. El motivo es que la inteligencia humana busca y encuentra atajos y corrompe el método de evaluación. 

A: Los ingenieros y economistas tienen muchas virtudes, pero tienen el defecto de abusar de los números, creen que con ellos se puede medir todo, y en absoluto es verdad. También creen que lo que no se mide no se puede mejorar. Eso tampoco es verdad. Si das libertad para asumir riesgos puedes obtener excelencia.

G: ¿Qué cosas buenas tienen? ¿Qué es excelencia?

A: Excelencia es el hábito de hacer las cosas bien. Los ingenieros tienen inclinación a medir las cosas, buscan soluciones a los problemas, aunque no sean las mejores, facilitan la supervivencia. Digamos que no buscan la excelencia o no la pueden encontrar. Primero necesitas ingenieros y economistas, pero para hilar fino necesitas humanistas y si me apuras artistas. Creo que los conozco bien, he trabajado con ellos 48 años.

L: Es curioso, pero los matemáticos estudiamos teoría de la medida y sabemos que hay cosas medibles y no medibles. También sabemos que lo no medible es raro, pero existe. Ellos no tienen precauciones. He observado que en secundaria se ha despreciado las propiedades del número real, el profesorado de secundaria ha debido decidir que no es útil, y los alumnos no toman precauciones, no saben manejar desigualdades, como afectan los signos al multiplicar una desigualdad por un número, si es importante que sea positivo o negativo.

G: ¿También tendrán cosas buenas y malas los humanistas, abogados?

A: Si volviera a nacer, en lugar de estudiar matemáticas estudiaría leyes. Cuando tenía 18 años me parecían aburridas, ahora no. Los jóvenes no podemos conocer muchas cosas y necesitamos fe para confiar en los mayores. Yo tiendo a la desobediencia y a la duda de todo lo que me dicen. Nunca he sido forofo, obediente incondicional.

L: Los ingleses no tienen Constitución escrita. Una vez pregunté a un colega matemático galés, ¿Por qué los ingleses no tenéis Constitución escrita? Y me contestó que era para que un buen abogado no pudiese encontrar una interpretación torcida. Cualquier texto puede ser usado o malinterpretado en contra de alguien. El cardenal Richelieu (1585-1642) dijo: “Dadme seis líneas escritas de su puño y letra por el hombre más honrado, y encontraré en ellas motivo suficiente para hacerlo encarcelar, o ahorcarlo”

A: El eclipse solar acabó, pero el eclipse electoral de los españoles no. Más allá de la astronomía, un eclipse es la ocultación de una cosa por otra. El Gobierno eclipsa la realidad de España con la propaganda, los rectores hacen lo mismo en la universidad pública. Aparte de Heráclito he leído un artículo muy interesante del profesor Emilio Delgado López-Cózar, titulado Ansiedad, estrés y depresión en la universidad española: efectos de la presión por publicar inducida por el sistema de evaluación científica.

L: Es raro que hayas leído algo interesante escrito por un profesor, jaja.

G: ¿Qué porcentaje de compañeros de trabajo creéis que son enfermos mentales? 

A: Si es interesante porque habla del eclipse mental que sufre la universidad pública por el sistema de evaluación científica. En el citado artículo se sugiere que el 90% están enfermos, a través de encuestas realizadas en las universidades andaluzas.

L: Los andaluces tienen una manera de entender la vida que suaviza la adversidad, fuera de Andalucía seguro que el porcentaje es mayor.

G: ¿Qué dice el artículo de Delgado López-Cózar, que no sepamos? Últimamente se habla mucho de enfermedades mentales en deportistas de élite.

A: Es curioso, pero hay analogías entre las enfermedades mentales de los deportistas y de los académicos, y está tapado, es en realidad un eclipse mental tapado por la propaganda. No conviene que se sepa que las élites están enfermas.

L: Si el 90% de los profesores están enfermos, ¿qué pasará con los alumnos? 

A: Los alumnos que nos llegan a la universidad ya llegan enfermos de secundaria.

G: Parece que el artículo de López-Cózar está basado en encuestas. ¿Os ha sorprendido algo?

A: Lo podéis bajar de internet, una de las maneras de corrupción académica me ha sorprendido, por desconocido. Un ayudante doctor confiesa que eran 4 compañeros independientes y en el artículo que cada uno de ellos lograba, firmaban los 4 como coautores, sin participar los otros tres en nada, y así multiplicaban por 4 su currículo investigador. El estrés, la ansiedad que confiesan es alarmante, pero nada sorprendente. Los catedráticos se fabrican de manera parecida en un grupo consolidado y amplio, que utilizan el método de estos jóvenes.

L: La autoría real en publicaciones multi autor es un escándalo, la repetición de ideas camufladas para publicar más una vergüenza ¿Qué enfermedades mentales declaran padecer los investigadores?

A: Mucho estrés, ansiedad, depresión, insomnio, roturas familiares, retraso enorme de la maternidad para las mujeres. Yo confieso que he pecado, era un adicto al trabajo y me costó el divorcio. 

G: ¿Cómo cambiaste de opinión al respecto, si lo hiciste?

A: Siendo director de instituto de investigación, estaba tan equivocado que estimulaba la productividad repartiendo más de la mitad del presupuesto del centro en incentivos de acuerdo con la productividad. Hasta que un año, dos autores que firmaban todo juntos publicaron 22 artículos en buenas revistas en un año. Eso es imposible salvo que sean repeticiones enmascaradas. A partir de ahí, cambié la distribución del presupuesto y empecé a investigar lo que pasaba.

Cuando tropecé en 2018 con el libro The tiranny of metrics, publicado en Princeton University Press, cuyo autor es J.Z. Muller, discípulo de Merton, entendí todo el problema, su origen y el porqué de su propagación. Un resumen apareció en Las Provincias, Invisibles efectos negativos de los ránquines, está en mi blog https://www.disidenciadigital.com. 

G: ¿Creéis que continúa esa presión?

L: Claro y aumentada. El mecanismo es el siguiente, el vicerrectorado de investigación hace lo que se hacía en el IMM, cuánto más publica el centro más recursos recibe. Cuando se detectó en el IMM ese fraude de los investigadores, se dijo en el IMM y el actual director lo sabía.  Se dijo que había que cambiar, y me dijo que no podía porque tenía estudiantes que promocionar, que lo hiciera yo. Y lo hice. Así me curé. Ellos continúan enfermos.

A: Además el rector actual, que era vicerrector de investigación antes, lo sabe. Yo escribí un artículo en Las Provincias donde lo contaba, y me dijo que no creía que llegara a tanto la presión como para enfermar los investigadores. Los rectores son responsables principales, monitorizan su gestión mirándose en el espejo del ranquin, y gastan una cantidad enorme de dinero porque para salir en un ranquin tienes que pagar mucho, para que midan tu universidad. 

L: Se producen montañas ciencia fungible, catedráticos “blandos” abundan en el campus universitario actual. Seguro que hay muchos catedráticos infelices como dice López-Cózar, mediocres catedráticos llenan las universidades españolas. Los culpables son los rectores de la práctica totalidad de universidades públicas españolas. La CRUE los contagia a todos, es un grupo gregario del gobierno para recibir fondos, algunos indebidos como los Next Generation que deberían haber sido destinados a recuperar empresas privadas obligadas a cerrar por el Gobierno de España por la pandemia. Los gobiernos socialistas gastan y sobre financian empresas públicas porque les votan más que las privadas.

G: ¿Lo saben las familias que envían a sus hijos a estudiar?

A: Pagando un precio descontado al 80% creen que deben hacerlo. Si los padres estudiaron en la universidad hace 30 años no saben lo que es ahora. Si los padres no estudiaron en la universidad peor aún, creen que pagar la universidad a sus hijos es hacer un bien, pero se equivocan, y además sus hijos salen con la cabeza llena de micro-socialismos. La universidad prepara para ser empleado público.

L: El título universitario no garantiza nada porque hay inflación de titulados. En los últimos 7 años han emigrado 800.000 titulados españoles.

G: ¿De qué llegan enfermos los estudiantes a la universidad?

A: Llevamos más de dos décadas, desde que llegó el diablo Zapatero, que todo el sistema educativo está infectado de socialismo en sentido amplio, de secularización, estatismo, ideología de género, antipatriotismo. Todo son derechos y ninguna obligación, porque claro, la igualdad de oportunidades para el socialismo es que todos tengan el título que buscan. El socialismo alega que si algo es difícil sólo los ricos podrán obtenerlo, así que se regala a todos.

L: Si se “regala” el titulo a todos, lo que ocurre es que los hijos de los ricos también lo tienen y sus relaciones sociales hacen que saquen mucha más ventaja todavía. El recurso no socialista de los más pobres siempre ha sido la dificultad para que brille el esfuerzo y el talento, pero la propaganda socialista promete que no tendremos nada y seremos felices.  Hay que ser imbécil para creerse tales eslóganes. Sin propiedad no hay libertad, dependes del Estado para todo.

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