¿Es recuperable la corrupción moral?

Ni la democracia se reduce a votar, ni gobernar es favorecer a quien te vota y saquear a quien no lo hace

España fue imperio utilizando las armas contra enemigos de valores
religiosos cristianos. Descubrimos, colonizamos y educamos tierras alejadas
extendiendo nuestros valores e inventando la primera globalización. El
progresismo moderno presume de la secularización de todo, han sustituido
los valores morales por el dios Estado, cuya función primordial es saquearnos
con impuestos, desproteger la propiedad privada haciendo de modernos Robin
Hood y a los emprendedores, sacándole recursos a los españoles
productivos para pagarle a votantes improductivos, los servicios que no
quieren o pueden ganarse la vida.
En el moderno estado socialista, sus dirigentes no están al servicio de los
administrados, ni buscan la prosperidad general. Lo importante no es como
vive la gente sino como vota. Tampoco lo es, su independencia y libertad, sino
su dependencia del estado. Nadie se quedará atrás, no tendrán nada y
serán felices, les cuentan. Como lo que importa es el voto, se erigen en
defensores de los llamados valores democráticos, lo que significa que se
dedican a comprar el voto de los menos capaces y trabajadores, que siempre
son mayoría al haberles desprovisto de valores morales. Por supuesto
empiezan por erradicar el valor patriótico, dividiendo a los españoles y
negándoles la lengua que es lo único que nos une. Una vez alcanzan el poder,
cambian las leyes para mantenerse.
Los separatistas con pistolas y sin ellas, pero con votos, chantajean a
gobiernos traidores, que en dos décadas nos han arruinado material y
moralmente. Niegan la lengua española a los hijos de inmigrantes interiores de
España. Fueron la fuerza de trabajo y ahora niegan a sus hijos hasta la lengua.
Los separatistas marginan hoy a los hijos de los que hicieron próspera su
región de inmigrantes interiores de Andalucía, Extremadura, Teruel o Cuenca.
Hijos de aquellos inmigrantes interiores, metidos en política se disfrazan
de progresistas, o funcionarios, que siempre fueron obedientes y ahora
presumen de progresistas con sueldo elevado y seguro, mientras sostienen y
votan a separatistas, comunistas y terroristas blanqueados, disfrazados
ahora de ecologistas o feministas.
Españoles de la generación baby boom, jubilados o en tránsito, sostiene
a un gobierno traidor, sometido al chantaje de separatistas y comunistas
camuflados de ecologistas sandia. En la España actual, entre funcionarios,
pensionistas y perceptores del mínimo vital suman 18 millones de españoles
que son perceptores netos. La subvención es la manera habitual de
comprar votos, ya sea de transporte, para alimentación, o hasta para estudiar
en la universidad.

En mis tiempos de estudiante había que obtener notable para mantener
beca, hoy se conceden con suspensos, y hay tanto titulado, que el titulo ni
emplea ni garantiza capacidad de independencia. Añadan los menores de edad
y los inmigrantes irregulares. Hay tantos empleados públicos, que cada día 1,6
millones de españoles, casi todos empleados públicos, piden baja laboral
diariamente, prueba del algodón del exceso de empleados públicos, que han
aumentado un 500% mientras la población lo ha hecho un 30% desde 1978.
Los que tienen dos empleos cuentan como dos trabajadores, camuflan a 0,9
millones de parados como fijos discontinuos. Ninguna cifra oficial es creíble, la
mentira es habitual. La corrupción material más habitual todavía. Los jóvenes
españoles no trabajan, todos quieren ser ingenieros o funcionarios, pero cada
día emigran 1.100 porque las condiciones de vida son miserables, pero el
gobierno y sus portavoces dicen que la economía crece más que el resto de la
UE. ¿Qué crece? El gasto público, la deuda y la corrupción.
En España no hay actividad privada suficiente, que mengua por el saqueo
fiscal
que requiere financiar a tanto personal improductivo. No importa que les
engañen con el IPC, les suben los ingresos la mitad de lo que sube el coste de
la vida, pero ante un gobierno que falsea todos los datos, y que los medios
subvencionados enmascaran, caminamos con velocidad de crucero al
precipicio.
La moral se quiebra cuando se pierde el sentido de unidad entre las personas
presidido por una desinteresada dedicación del logro del bien común y del
bienestar general. Desde que apareció Zapatero el PSOE no ha hecho más
que correr en la senda de la inmoralidad, quebrando la unidad entre las
personas, dividiendo a los españoles, fomentando la crispación, resucitando la
guerra civil,
inventando nuevas divisiones entre hombres y mujeres, leyes de memoria, etc.
Tanto es así, que hasta le pillaron diciendo (micrófono no cerrado) que lo que le
convenia de cara a las elecciones próximas era la crispación.
Naturalmente que cualquiera puede votar a este PSOE, pero ha de saber que
es un partido dirigido por gente inmoral, y quien lo vota fomenta la inmoralidad.
La general desinformación, que la mayoría de los medios nos digan que lo
negro es blanco, que todos los males se atribuyan a la extrema derecha o al
cambio climático. Que la corrupción general de gobernantes socialistas sea
disculpable porque los humanos somos imperfectos. Pero eso sí, los socialistas
son ladrones buenos porque cuando los pillan con las manos en la masa, los
expulsan, y los dejan de reconocer. Solo falta que salgo uno que diga:
nosotros robamos, pero lo repartimos entre los que nos votan, no como el
PP que no reparten lo que roban.
La recuperación material de España es casi imposible pero la espiritual es
todavía más difícil porque sus presuntos defensores están anestesiados,
comprados o perseguidos. Las cuentas pueden sanearse a pesar de padecer
una partidocracia cuyos gobernantes nos pueden endeudar sin
responsabilidad, y con completa inmunidad. Cada día el enfermo de la Moncloa

nos endeuda en 200 millones de euros, derrocha sin aprobar presupuestos,
hace y deshace sin que nadie le pida cuentas. Las instituciones del Estado
están dirigidas por obedientes al tirano. La Constitución se incumple
sistemáticamente, desde gastar toda la legislatura sin aprobar presupuesto,
legislar habitualmente por decreto ley, no se respeta la propiedad privada,
legislar para perseguir adversarios, como las leyes de odio. El Rey, las fuerzas
armadas, la Fiscalía General del Esxtado, obedecen al tirano e incumplen el
articulo 8 de la Constitución.
Los tribunales de cuentas, el banco de España, el INE, las universidades
públicas y Academias, la Conferencia Episcopal, todas adaptadas a los
intereses del Gobierno. Con la gente inmoral nunca hay que ceder, y el PSOE
desde que llegó Zapatero es un partido inmoral, no respeta ni la verdad, ni
la propiedad, ni la libertad ni la vida, promocionando gratuitamente, con
recursos extraídos a la fuerza de españoles que son contrarios al
asesinato de cien mil inocentes abortados cada año. Los gobiernos de
Zapatero y Sánchez han eliminado todos los límites constitucionales, legales y
morales.
Con el dinero esquilmado a los españoles con impuestos crecientes, sin
deflactar con la inflación descontrolada, se compran voluntades electorales de
toda institución pública y medio privado. Los datos oficiales se falsean, ya sean
del INE, CIS, Banco de España, la Seguridad Social, o de cualquier organismo
público. El escándalo es tal, que, hasta la saliente ministra de economía, en un
libro declara su contribución a falsear los datos del PIB. El IPC oficial nada
tiene que ver con el real, y con este indicador amañado se engaña a todos
los empleados públicos, pensionistas y propietarios de viviendas en
alquiler.
La ausencia de límites morales hace impune todas las mentiras del gobierno y
portavoces a sueldo, ya sean gobernantes, periodistas o rectores. Los
gobiernos Zapatero, Rajoy y Sánchez, han multiplicado la deuda por 4 en
dos décadas, mientras que la renta per cápita está congelada (descontada la
inflación) y las recaudaciones fiscales baten record año tras año, mientras los
servicios públicos están saturados, el mantenimiento degradante, y hasta
tenemos apagones como en las dictaduras caribeñas.
Cada año el 20% del PIB español es opaco, entre corrupción política y la
economía sumergida se esfuman 300.000 millones que no se justifican. La
clase media desaparece, la pobreza aumenta, 2,4 millones de españoles no
quieren trabajar y cobran el mínimo vital, las horas privadas trabajadas llevan
dos décadas sin aumentar y la renta per cápita decrece porque la población
aumenta.
Al diablo Zapatero le sucedió Pinocho Sánchez que convirtió en flagrante lo
que aquel ocultaba. El mal avanza porque no se combate y esto ocurre
porque se desconocen sus motivaciones y no se intenta conocerlas.
Puede ser desagradable, pero si leemos o escuchamos solamente a los que
opinan lo mismo que nosotros, nuestro conocimiento del adversario ni
aumentará ni podremos ser eficaces en contrarrestarlo.

El PP no tiene identidad ideológica ni de valores, ni hacia fuera ni hacia
adentro. Salvo en Madrid, en España, es socialdemócrata. Y fuera,
comparte con el PSOE el mismo grupo político que soporta al gobierno de
la UE y todas las políticas europeas. Por eso es un partido inútil para
revertir el mal en solitario.
No es verdad que el PP y el PSOE son lo mismo, pero si lo es, que solo Ayuso
es capaz de revertir el destrozo moral de los gobiernos Sánchez. Los gallegos
Rajoy y Feijóo no valen para recuperar la corrupción moral. El fomento
neo-malthusiano del decrecimiento, el desmantelamiento del sector primario y
automovilístico, el fomento de la inmigración ilegal, la torpeza energética, el
ecologismo disparatado, etc., es disparatado. Todas estas políticas europeas
son apoyadas por este PP. Conforme vayan muriendo pensionistas el
soporte de este PP irá disminuyendo, los forofos PP son mayores e irán
desapareciendo.
Robert Green ha publicado: Las 48 leyes del poder, Espasa Calpe, 2007. La
tercera ley para la comprensión del poder es: ocultar las intenciones, así se
enuncia: No debemos revelar nunca el objetivo de nuestras acciones para
mantener a la gente desnortada y desinformada. Si no tienen ni idea de
cuales son nuestras intenciones, no pueden preparar una defensa. Hay que
llevarles lo bastante lejos por el camino equivocado, envolverlos en
humo, y para cuando se den cuenta de lo que nos proponemos será
demasiado tarde.
Pinocho Sánchez (y sus portavoces) sigue esta ley a rajatabla, pero los
gallegos, no solo Feijóo tienen en lo genes la ocultación de las intenciones.
Lo he comprobado hasta en compañeros de profesión, en tribunales de
oposiciones, no mienten, pero tampoco dicen la verdad, y dejan muchos
cadáveres en el camino, porque no puedes confiar en ellos. El feminismo
oculta la división entre varones y mujeres, para que éstas los voten. La
inmigración ilegal oculta la intención de compra de voto de inmigrantes. Las
subvenciones tres cuarto de lo mismo, y así todas sus políticas.

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